jueves, 12 de marzo de 2015

SUMERGIRSE EN EL RUIDO DE LA VIDA

Si bien todos sentimos que las interrupciones atentan contra los estados creativos, la inclusión relajada de otras fuentes de inspiración los activa y los enriquece. Cuando estamos demasiado concentrados en un tema, salir a recorrer la ciudad, intercalar un diálogo trivial con otro, observar a la gente y la naturaleza, escuchar música, amplían nuestra Red.
Algunas personas muy imaginativas tienden a aislarse para crear. Esto los aleja de percibir las corrientes de interés que circulan en un determinado momento, y a veces de tener éxito con su obra, que ya no refleja a nadie más que a ellos mismos.
Otros intentan averiguar qué les conviene producir para satisfacer una demanda, pero pierden contacto con la fuente interior de su creatividad y solo pueden imitar lo que ya existe.
Un productor discográfico me cuenta su experiencia con los músicos de rock. Están aquellos muy talentosos que no llegan a ser reconocidos porque son tan egocéntricos que el público no alcanza a comprenderlos.
Otros que solo buscan imitar modas, escuchando todo lo nuevo que se edita, y con esto apenas logran estar actualizados, es decir, un paso atrás de lo novedoso.

Los grandes músicos, en cambio, son aquellos que descubren y a la vez crean una nueva tendencia. No buscan linealmente lo que “funciona” en ese momento en el mercado, sino que navegan las corrientes sociales y culturales en Red, incorporando ideas desde diversas fuentes. No están conectados solo con el ambiente de la música, sino que circulan entre su mente creativa y el mundo. Ellos son la verdadera vanguardia, aquella que es a la vez original y trascendente.
Por eso, cuando un artista trabaja en Red se genera una evolución conjunta de la civilización y del artista. Y solo cuando nos sumergimos en el “ruido de la vida” en estado de apertura, crear y lograr el reconocimiento de los otros serán parte de una misma experiencia.
A veces, bloqueados en busca de nuevas ideas, abrimos un libro al azar, en cualquier página, y encontramos la frase que nos ilumina. Enredados en una situación vital aparentemente sin salida, cambiar el tipo de música que escuchamos puede mostrarnos un camino, ya que, si uno quiere cambiar el guión de su vida, ¿por qué no empezar por la banda sonora?
Cambiar de lugar los muebles y objetos que utilizamos, mudarnos a otro espacio, “viajar” por la ciudad también inician el movimiento de apertura. Aquí se trata de cambiar la escenografía para transformar el guión.
Además, la focalización no solo estrecha la percepción e impide encontrar opciones creativas, sino que nos somete al estrés. Peor aún, nos deja sin recursos ante un desafío inesperado. El exceso de concentración en una tarea puede ser fuente de errores y hasta de accidentes.
Con la envoltura protectora del estado de Red, se genera un microclima que nos nutre y nos protege.
Libro: "Pensamiento en Red"
• Apple iBookstore: https://itunes.apple.com/…/…/pensamiento-en-red/id765713786…
• KoboBooks: http://www.kobobooks.com/…/book-hx6RQDb6lEiH1VFh…/page1.html


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